El Gobierno gastó lo suyo y lo que no era suyo

El Gobierno gastó lo suyo y lo que no era suyo

JUAN ZARAGOZA GOMEZ

Un  Gobierno que llega al punto de no poder devolver el dinero de contribución sobre ingresos que retuvo en exceso en la deducción de los cheques de nómina de los asalariados merece ser barrido del poder por los ciudadanos.

O sea, que el Gobierno de Puerto Rico gastó los ingresos que le correspondían legítimamente este año fiscal y también el dinero que no era suyo, sino que debía ser devuelto a los ciudadanos a quienes se les retuvo las contribuciones sobre ingresos en exceso.

Es bochornoso el anuncio hecho de que los problemas de flujo de efectivo del Gobierno mantienen en suspenso el pago de los reintegros que se adeudan a los contribuyentes. Lo peor es que el secretario de Hacienda, Juan Zaragoza, no pudo precisar cuándo podría normalizarse la situación.

La confirmación de Zaragoza en cuanto al hecho de que el envío de los cheques de reintegros se encuentra paralizado desde la semana pasada debido a que el Gobierno atendió con prioridad el pago de sobre $200 millones de una emisión de Notas en Anticipación de Ingresos (TRANS, por sus siglas en inglés), un mecanismo de financiamiento a corto plazo, tanto como el cierre del pago de nómina dice mucho de la actual situación de crisis fiscal.

No se quiso comprometer el fisco a niveles peligrosos con el pago de los reintegros adeudados por cerca de siete millones, mientras los contribuyentes a quienes se les retuvieron esas deducciones en exceso de sus cheques de nómina tienen que aplazar los pagos o planes para los cuales habían comprometido ese dinero.

La exigua esperanza que ofrece Zaragoza es que esta semana se estará monitoreando el flujo de efectivo a diario para ver si se puede reanudar el envío de reintegros que recién había comenzado.

Pues parece que no hay más remedio que esperar para largo con paciencia porque lo que el alto funcionario del Gobierno anticipa es que algunos pagos de reintegros se emitirán luego del 31 de julio, un mes después que haya finalizado el presente año fiscal, lo que implicaría que el gobierno tendría que pagar intereses por esos desembolsos.